¿Cómo puedo mejorar mi producto apoyándome en mis clientes? Descubre las claves para tener un producto idóneo

Lo primero que tienes que tener en cuenta es si eres, o no, usuario de tu producto. Si no lo eres, esto no es un problema.

En contra de lo que piensa la mayoría de personas, esto es una ventaja para ti ya que el producto se elabora y se crea a partir de lo que realmente tus clientes necesitan. El error más común de la mayoría de empresas que lanzan un producto, es construirlo basándose en sus propias experiencias y esto puede llevar al fracaso de tu negocio.

Familiarizarse con el problema

En este punto, es más importante centrarnos en identificar los problemas que encontrar soluciones. Para ello tendremos que investigar las necesidades de nuestros clientes, lo que nos permitirá tener una visión global del problema. Hablar con los clientes, o incluso visitarlos, nos puede resultar de gran ayuda.

Piensa diferente

Siendo conscientes del problema, podemos utilizar diferentes técnicas para darle solución.

Técnicas como los mapas mentales, card sorting o los brain storming te pueden ayudar a conseguirlo. Además, puedes realizar una búsqueda en productos que solucionen el mismo problema al que te estás enfrentando.

Decidir

Nuestro foco debe de estar puesto en reducir el trabajo a realizar. Para ello, se debe de identificar todas las interacciones del usuario para que no se nos escape ningún escenario. En este punto debemos decidir qué es lo esencial y qué dejamos para más tarde.

Prototipar

Manos a la obra, necesitas crear una experiencia de usuario sencilla y sin dificultades. No olvides que tiene que estar disponible para todos los dispositivos por lo que siempre responsive. Puedes ayudarte de los programas de Sketch y Marvel para ver cómo quedaría esa nueva funcionalidad.

Test de usuario

Un punto clave es el testeo tanto de forma interna en la empresa, como de forma externa con clientes y usuarios potenciales. Para ello puedes valerte de Marvel para realizar un prototipo de tu producto. Toma nota de la información que recibas y estudia las interacciones y los problemas que puedan surgir durante este testeo.

Construir y lanzar

Ya estamos cerca del final y para ello una vez que nos sentimos cómodos con los resultados del testeo, pasamos a construir el producto. Intenta realizar pruebas durante la construcción del mismo para detectar posibles errores.

Después del lanzamiento, es de vital importancia buscar feedback de los clientes. Esto nos permitirá realizar mejoras y solventar las incidencias que puedan surgir.

Medir

Este último punto, no por ello menos importante, puede resultar clave para el éxito del producto. Mide y analiza los resultados para identificar mejoras o nuevas oportunidades. Deberíamos realizarlo de forma continua, de nada vale medir y no analizar o analizar pero solo en el lanzamiento.

Apóyate en tus clientes porque ellos son la clave.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *